jueves, 31 de diciembre de 2015

CONFIÉMONOS A LA MISERICORDIA DE DIOS.

 Termina 2015 y seguro que nos vamos a desear lo mejor para 2016. Desde la Delegación Diocesana de Pastoral Familiar de Granada ¿Qué nos podemos desear para este año que está por comenzar?:

¡CONFIARNOS EN LA MISERICORDIA DE DIOS! 

sólo así podremos gozar plenamente de la seguridad de que Dios nos ama inmensamente.
¿Para este 2016?: "Ser misericordiosos como el Padre.
Miremos a nuestros hermanos, a nuestra esposa, a nuestro esposo, a nuestros hijos, a nuestro cuñado, al de la tienda, a la señora del tercero: ¡¡A CADA PERSONA CON LA QUE NOS CRUCEMOS!!, con los ojos de misericordia de Dios. ¡Sólo así podremos evangelizar! Sólo así seremos evangelios vivos, buenas noticias para cada persona que nos crucemos ¡qué con nuestra vida sientan que Dios los ama inmensamente. 
Ese es nuestro deseo para este 2016

¡¡ FELIZ 2016 !!
¡¡ FELIZ AÑO DE LA MISERICORDIA!!


miércoles, 30 de diciembre de 2015

FRANCISCO: "NO PERDAMOS LA CONFIANZA EN LA FAMILIA".

En la celebración del Jubileo de las Familias, el Santo Padre explicó este domingo que la vida familiar es un conjunto de pequeñas y grandes peregrinaciones.
FUENTE ZENIT.
El papa Francisco presidió este domingo --a las 10 de la mañana-- la Misa por la fiesta de la Sagrada Familia y el Jubileo de las Familias. “No perdamos la confianza en la familia. Es hermoso abrir siempre el corazón unos a otros, sin ocultar nada. Donde hay amor, allí hay también comprensión y perdón”. Esta fue la idea central del Pontífice durante la homilía que pronunció en la basílica de San Pedro. 
Frente a muchas familias romanas y numerosos peregrinos venidos de diferentes países, el Santo Padre afirmó que “tenemos un itinerario común que recorrer; un camino donde nos encontramos con dificultades, pero también con momentos de alegría y de consuelo”. “Podemos decir que la vida de la familia es un conjunto de pequeñas y grandes peregrinaciones”, destacó.
Así, Francisco preguntó a los presentes: “¿Qué puede ser más bello para un padre y una madre que bendecir a sus hijos al comienzo de la jornada y cuando concluye?”. “Hacer en su frente la señal de la cruz como el día del Bautismo”, dijo. “¿No es esta la oración más sencilla de los padres para con sus hijos?”, prosiguió. “Bendecirlos, es decir, encomendarles al Señor, --como hicieron Elcaná y Ana, José y María-- para que sea él su protección y su apoyo en los distintos momentos del día”, insistió. 
“Qué importante es para nuestras familias peregrinar juntos, caminar juntos para alcanzar una misma meta”, aseguró. “Qué importante es para la familia encontrarse también en un breve momento de oración antes de comer juntos, para dar las gracias al Señor por estos dones, y para aprender a compartir lo que hemos recibido con quien más lo necesita”, añadió. 
“Son pequeños gestos que, sin embargo, expresan el gran papel formativo que la familia desempeña en la peregrinación de todos los días”, explicó. “Os encomiendo a vosotras, queridas familias, esta peregrinación doméstica de todos los días, esta misión tan importante, de la que el mundo y la Iglesia tienen más necesidad que nunca”, subrayó.
Al término de sus palabras, el Papa pidió “que en este Año de la Misericordia, toda familia cristiana sea un lugar privilegiado de esta peregrinación en el que se experimenta la alegría del perdón”. “El perdón --indicó-- es la esencia del amor, que sabe comprender el error y poner remedio”. “Pobres de nosotros, si Dios no nos perdonase”, enfatizó. “En el seno de la familia es donde se nos educa al perdón, porque se tiene la certeza de ser comprendidos y apoyados no obstante los errores que se puedan cometer”, concluyó.
Se trató de una celebración muy familiar, ya que había muchos niños pequeños durmiendo en brazos de sus padres o sus madres y se pudieron escuchar algunos lloros ocasionales.
Además, cabe destacar la hermosa decoración floral en torno al altar y el acompañamiento musical del coro de la Capilla Sixtina. Como en otros grandes eventos jubilares, las lecturas y las ofrendas corrieron a cargo de los participantes en la Eucaristía.

lunes, 28 de diciembre de 2015

FRASE DEL PAPA FRANCISCO SOBRE LA FAMILIA

“El secreto es que el amor es más fuerte que el momento en que se pelea, y por eso aconsejo a los esposos: no terminen el día en que pelearon sin hacer las paces, siempre”. 
(Papa Francisco)

EUCARISTÍA DE LA FAMILIA 2015 EN GRANADA.

Los fieles granadinos celebran el don de la vida esponsal y la familia.


En la Eucaristía presidida por nuestro Arzobispo en la Catedral, esta mañana, 
donde ha podido ganarse el Jubileo de la Misericordia.

Las familias granadinas han participado esta mañana en la Eucaristía presidida por Mons. Javier Martínez, Arzobispo de Granada, en la Jornada de la Sagrada Familia, que la Iglesia celebra el primer domingo después de la Navidad. La Jornada, con el lema "La familia, hogar de la misericordia", se ha celebrado, en comunión con la Iglesia universal, como una gran fiesta de acción de gracias por la Familia de Nazaret y la Encarnación del Hijo de Dios.
De hecho, durante el rezo del Credo con el que los católicos confesamos nuestra fe en Dios, los fieles oraron de rodillas en el momento de afirmar "creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen". Asimismo, en el marco del Año de la Misericordia, los fieles han podido ganar el Jubileo de la Misericordia, habiendo cumplido con las disposiciones establecidas por la Iglesia de confesar con arrepentimiento los pecados, comulgar, orar por las intenciones del Santo Padre y atravesar la Puerta Santa, que, en el caso de la Catedral, es la Puerta de la Encarnación, la puerta principal del templo, abierta hoy para la celebración de la Sagrada Familia y ser atravesada por los fieles.
En la oración de los fieles en la Santa Misa presidida por el Arzobispo se rezaron, entre otras intenciones, por los matrimonios y las familias en dificultades. Asimismo, durante la celebración eucarística, los matrimonios que celebraron sus 25 y 50 años de vida esponsal fueron bendecidos y felicitados por el Arzobispo, que saludó a cada uno de ellos.


La fiesta de las familias, promovida por la Pastoral Diocesana de Familia, comenzó con una acogida y bienvenida en el interior del templo catedralicio, animada por los miembros de la Comunidad Católica Shalom y la Comunidad Fe y Vida, ambos carismas presentes en nuestra Diócesis.

LA SAGRADA FAMILIA, ESCUELA DE VIDA FAMILIAR.
En su homilía, nuestro Arzobispo se refirió a San Esteban, primer mártir y discípulo de Jesús y cuya onomástica celebramos hoy en la Iglesia, para afirmar que con Cristo "la mirada sobre la muerte ha sido cambiada; ha sido cambiada sobre la muerte, sobre la enfermedad, sobre el dolor".
En este sentido, referido a la Sagrada Familia y el matrimonio, Mons. Martínez señaló: "De la misma manera, la celebración de la Sagrada Familia. Siempre, el primer domingo, después de la Navidad, pone también de manifiesto que Cristo, que lo ha transformado todo, que ha cambiado nuestra experiencia de vivir, de mirar, de relacionarnos con nosotros mismos, con las personas, con todas las personas, con el mundo, con la realidad, lo primero que transforma con su Nacimiento es la experiencia humana más profunda, más decisiva, más radical y a la que los hombres vinculan más la posibilidad de una felicidad en este mundo, y es la realidad del matrimonio y de la familia. Por lo tanto, lo primero que Cristo en Belén, al hacerse hijo de nuestra raza humana mediante la Virgen, y al recibir un nombre de San José, ilumina lo que significa, nos enseña. La Sagrada Familia será siempre una escuela de vida familiar".



Asimismo, Mons. Martínez subrayó que la "verdad del matrimonio (...) no se aprende en unas reflexiones sobre la dignidad humana, o en unas reflexiones abstractas sobre el amor y cómo estamos hechos para el amor y cómo el amor nos hace más felices... Se aprende en la Historia de la Salvación. Y se aprende mirando a Cristo, el Esposo de la Iglesia, que se entrega por Ella para que Ella pueda ser santa e inmaculada en el amor".

HOMILÍA DEL SANTO PADRE FRANCISCO EN LA MISA PARA LAS FAMILIAS.


Basílica Vaticana
Domingo 27 de diciembre de 2015
Fiesta de la Sagrada Familia de Jesús, María y José

Las Lecturas bíblicas que hemos escuchado nos presentan la imagen de dos familias que hacen su peregrinación hacia la casa de Dios. Elcaná y Ana llevan a su hijo Samuel al templo de Siló y lo consagran al Señor (cf. 1 S 1,20- 22,24-28). Del mismo modo, José y María, junto con Jesús, se ponen en marcha hacia Jerusalén para la fiesta de Pascua (cf. Lc 2,41-52).

Podemos ver a menudo a los peregrinos que acuden a los santuarios y lugares entrañables para la piedad popular. En estos días, muchos han puesto en camino para llegar a la Puerta Santa abierta en todas las catedrales del mundo y también en tantos santuarios. Pero lo más hermoso que hoy pone de relieve la Palabra de Dios es que la peregrinación la hace toda la familia. Papá, mamá y los hijos, van juntos a la casa del Señor para santificar la fiesta con la oración. Es una lección importante que se ofrece también a nuestras familias. Podemos decir incluso que la vida de la familia es un conjunto de pequeñas y grandes peregrinaciones.

Por ejemplo, cuánto bien nos hace pensar que María y José enseñaron a Jesús a decir sus oraciones. Y esto es una peregrinación, la peregrinación de educar en la oración. Y también nos hace bien saber que durante la jornada rezaban juntos; y que el sábado iban juntos a la sinagoga para escuchar las Escrituras de la Ley y los Profetas, y alabar al Señor con todo el pueblo. Y, durante la peregrinación a Jerusalén, ciertamente cantaban con las palabras del Salmo: «¡Qué alegría cuando me dijeron: “Vamos a la casa del Señor”. Ya están pisando nuestros pies tus umbrales, Jerusalén» (122,1-2).

Qué importante es para nuestras familias a caminar juntos para alcanzar una misma meta. Sabemos que tenemos un itinerario común que recorrer; un camino donde nos encontramos con dificultades, pero también con momentos de alegría y de consuelo. En esta peregrinación de la vida compartimos también el tiempo de oración. ¿Qué puede ser más bello para un padre y una madre que bendecir a sus hijos al comienzo de la jornada y cuando concluye? Hacer en su frente la señal de la cruz como el día del Bautismo. ¿No es esta la oración más sencilla de los padres para con sus hijos? Bendecirlos, es decir, encomendarles al Señor, como hicieron Elcaná y Ana, José y María, para que sea él su protección y su apoyo en los distintos momentos del día. Qué importante es para la familia encontrarse también en un breve momento de oración antes de comer juntos, para dar las gracias al Señor por estos dones, y para aprender a compartir lo que hemos recibido con quien más lo necesita. Son pequeños gestos que, sin embargo, expresan el gran papel formativo que la familia desempeña en la peregrinación de cada día.

Al final de aquella peregrinación, Jesús volvió a Nazaret y vivía sujeto a sus padres (cf. Lc 2,51). Esta imagen tiene también una buena enseñanza para nuestras familias. En efecto, la peregrinación no termina cuando se ha llegado a la meta del santuario, sino cuando se regresa a casa y se reanuda la vida de cada día, poniendo en práctica los frutos espirituales de la experiencia vivida. Sabemos lo que hizo Jesús aquella vez. En lugar de volver a casa con los suyos, se había quedado en el Templo de Jerusalén, causando una gran pena a María y José, que no lo encontraban. Por su «aventura», probablemente también Jesús tuvo que pedir disculpas a sus padres. El Evangelio no lo dice, pero creo que lo podemos suponer. La pregunta de María, además, manifiesta un cierto reproche, mostrando claramente la preocupación y angustia, suya y de José. Al regresar a casa, Jesús se unió estrechamente a ellos, para demostrar todo su afecto y obediencia. Estos momentos, que con el Señor se transforman en oportunidad de crecimiento, en ocasión para pedir perdón y recibirlo y de demostrar amor y obediencia, también forman parte de la peregrinación de la familia.

Que en este Año de la Misericordia, toda familia cristiana sea un lugar privilegiado para esta peregrinación en el que se experimenta la alegría del perdón. El perdón es la esencia del amor, que sabe comprender el error y poner remedio. Pobres de nosotros si Dios no nos perdonase. En el seno de la familia es donde se nos educa al perdón, porque se tiene la certeza de ser comprendidos y apoyados no obstante los errores que se puedan cometer.

No perdamos la confianza en la familia. Es hermoso abrir siempre el corazón unos a otros, sin ocultar nada. Donde hay amor, allí hay también comprensión y perdón. Encomiendo a vosotras, queridas familias, esta cotidiana peregrinación doméstica, esta misión tan importante, de la que el mundo y la Iglesia tienen más necesidad que nunca.

Para ir al original pinchar aquí

domingo, 27 de diciembre de 2015

FOTOS DE LA EUCARISTÍA DE LA SAGRADA FAMILIA 2015

JORNADA DE LA SAGRADA FAMILIA 2015 EN IMÁGENES.


JORNADA DE LA SAGRADA FAMILIA 2015

ARCHIDIÓCESIS DE GRANADA

VIDA DE FAMILIA: CUNA DEL AMOR.

Qué en nuestras familias viva el amor


El dibujo es de Fano

"Una Iglesia que es familia sabe presentarse con la proximidad y el amor de un padre, que vive la responsabilidad del custodio, que protege sin reemplazar, que corrige sin humillar, que educa con el ejemplo y la paciencia. A veces, con el simple silencio de una espera orante y abierta".

Papa francisco

ÁNGELUS DEL PAPA FRANCISCO DOMINGO DE LA SAGRADA FAMILIA DE 2014.

JESUS, EL CENTRO DE  LA FAMILIA

Podemos imaginar a esta pequeña familia, en medio de tanta gente, en los grandes atrios del templo. No sobresale a la vista, no se distingue... Sin embargo, no pasa desapercibida. Dos ancianos, Simeón y Ana, movidos por el Espíritu Santo, se acercan y comienzan a alabar a Dios por ese Niño, en quien reconocen al Mesías, luz de las gentes y salvación de Israel (cf. Lc2, 22-38). Es un momento sencillo pero rico de profecía: el encuentro entre dos jóvenes esposos llenos de alegría y de fe por las gracias del Señor; y dos ancianos también ellos llenos de alegría y de fe por la acción del Espíritu. ¿Quién hace que se encuentren? Jesús. Jesús hace que se encuentren: los jóvenes y los ancianos. Jesús es quien acerca a las generaciones. Es la fuente de ese amor que une a las familias y a las personas, venciendo toda desconfianza, todo aislamiento, toda distancia. Esto nos hace pensar también en los abuelos: ¡cuán importante es su presencia, la presencia de los abuelos! ¡Cuán precioso es su papel en las familias y en la sociedad! La buena relación entre los jóvenes y los ancianos es decisivo para el camino de la comunidad civil y eclesial. Y mirando a estos dos ancianos, a estos dos abuelos —Simeón y Ana— saludamos desde aquí, con un aplauso, a todos los abuelos del mundo.


El mensaje que proviene de la Sagrada Familia es ante todo un mensaje de fe. En la vida familiar de María y José Dios está verdaderamente en el centro, y lo está en la Persona de Jesús. Por eso la Familia de Nazaret es santa. ¿Por qué? Porque está centrada en Jesús.

Cuando padres e hijos respiran juntos este clima de fe, poseen una energía que les permite afrontar pruebas incluso difíciles, como muestra la experiencia de la Sagrada Familia, por ejemplo, en el hecho dramático de la huida a Egipto: una dura prueba.

El Niño Jesús con su Madre María y con san José son una imagen familiar sencilla pero muy luminosa. La luz que ella irradia es luz de misericordia y de salvación para todo el mundo, luz de verdad para todo hombre, para la familia humana y para cada familia. Esta luz que viene de la Sagrada Familia nos alienta a ofrecer calor humano en esas situaciones familiares en las que, por diversos motivos, falta la paz, falta la armonía y falta el perdón. Que no disminuya nuestra solidaridad concreta especialmente en relación con las familias que están viviendo situaciones más difíciles por las enfermedades, la falta de trabajo, las discriminaciones, la necesidad de emigrar... Y aquí nos detenemos un poco y en silencio rezamos por todas esas familias en dificultad, tanto dificultades de enfermedad, falta de trabajo, discriminación, necesidad de emigrar, como dificultades para comprenderse e incluso de desunión.

LA IGLESIA EN ESPAÑA CELEBRA LA FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA.

Sed valientes, regalad a Dios

FUENTE: ALFA Y OMEGA (ESPECIAL SAGRADA FAMILIA)

La fiesta de la Sagrada Familia se ha celebrado en todas las diócesis de España: ha habido momentos para la Adoración y para los villancicos, para la oración familiar y la catequesis, para la bendición de los novios y también de los matrimonios que ya han cumplido las Bodas de Oro… En todas las celebraciones, se ha mirado a la Familia de Nazaret, y se ha pedido a las familias de hoy que salgan a la calle para hablar de Dios y dar a Dios

+ Antonio Cañizares, cardenal arzobispo de Valencia
Luz frente a las ideologías
La familia, basada en el matrimonio estable entre un hombre y una mujer, abierto a la vida recibida como don de Dios, es el único espacio que queda de humanización y el único espacio en el que el hombre puede formarse como tal. Mientras perviva la familia, pervivirá el hombre sobre la tierra, porque en la familia está el futuro del hombre. Frente a supuestos modelos de familia alternativos que hoy se proponen, la Iglesia invita a las familias cristianas a ser signo luminoso del Evangelio, a vivir con gozo y alegría su condición de hombre y mujer, esposo y esposa, padre y madre, creadores de una nueva cultura familiar centrada en Cristo. Las familias necesitan recobrar confianza en sí mismas ante la cultura e ideologías dominantes que, a través de los medios de comunicación, moldean comportamientos y sensibilidades contrarias al modelo de familia.
El matrimonio único e indisoluble entre un hombre y una mujer, indudablemente no está de moda; todo el mundo se pliega a la dictadura de la moda, y lo que está de moda es tachar de conservador, atrasado e inmovilista el pensamiento de la Iglesia sobre la familia y el matrimonio, el verdadero y único entre un hombre y una mujer a imagen y semejanza de su Creador. Esta dictadura de la moda ejerce un terror sobre las conciencias y las esclaviza.
Hoy es necesario promover y defender el matrimonio único e indisoluble entre un hombre y una mujer, como grandísima esperanza para el futuro, a pesar de políticas irresponsables y suicidas, producto de las ideologías y cultura dominantes que no ayudan a la familia, sino que la distorsionan. Sin embargo, los Estados incumplen con su responsabilidad de servicio al bien común cuando legislan contra la familia, y actúan irresponsablemente cuando desprotegen al matrimonio.

+ Luis Martínez Sistach, cardenal arzobispo de Barcelona
Familias, salid a las periferias, es urgente
Tenemos que ir a las periferias. Vosotros, familias cristianas, ya estáis en las periferias, porque en el entorno donde vivís hay muchas personas que no conocen a Jesús, o lo conocen mal. Pienso que debéis tomar mucha conciencia de que sois Iglesias domésticas en las periferias. Así, como Iglesias domésticas, podéis invitar a los amigos, los vecinos, los familiares a vuestro hogar, para compartir la amistad y el interés por los acontecimientos de la sociedad, del país, del mundo. Así será posible, un día u otro, ante los hechos que vayan saliendo en la conversación, hacer referencias a Jesús, leer algún texto del Evangelio y hacer una oración.
Será como un primer anuncio de Jesús muerto y resucitado por cada uno de ellos. Con el tiempo, es fácil que los que participan en estas reuniones de su Iglesia doméstica pasen a la iglesia de la parroquia para integrarse en la comunidad cristiana y celebrar la fe. Pienso que, en las grandes ciudades, las familias cristianas, como Iglesias domésticas, deben tomar conciencia de que deben ser evangelizadoras, hacia muchas personas que conocen por diversos motivos, y que deben ser evangelizadas. Os animo, estimadas familias cristianas, a prestar este servicio, muy necesario y muy urgente.

+ Javier Martínez, arzobispo de Granada
Cuando rompen chicos buenos…
Vivir en la inmanencia se vive muy mal; vivir sin ningún horizonte de trascendencia se vive con un cierto desasosiego, con una cierta inquietud, hasta con una cierta indignación con la realidad, con el mundo en el que estamos. Es un mundo en el que no nos podemos sentir a gusto, en el que no nos podemos sentir en un hogar. Eso afecta a todas las dimensiones de la vida; vemos todos los días, vemos todas las semanas, romperse familias. Y la gente te dice: Son chicos buenos… Y comprendes que son chicos buenos. Pero hay algo en el fondo del suelo en el que pisan que es como arenas movedizas, y en esas arenas movedizas vivimos hoy.
Cristo ha venido también para este mundo de arenas movedizas, o de lo que sea. Es decir, el amor de Cristo, el Amor de la Navidad, se extiende a todos los hombres sin excepción. Cristo ha venido, como le gustaba recordar a san Juan Pablo II, para poder decirle a cada hombre y a cada mujer: Dios te ama. Yo he venido por ti. Cristo ha venido por ti, para que puedas percibir que tu vocación es la de ser hijo de Dios y que tu destino es el reino de Dios, la vida eterna.
+ Demetrio Fernández, obispo de Córdoba
No es una utopía
Son muchos los retos que nos presenta la época presente en torno a la familia. Por una parte, es la institución más apreciada; y, al mismo tiempo, dada la fragilidad humana, la familia sufre erosión interna y externa. Desde dentro, porque muchos acceden al matrimonio sin la debida preparación, sin la debida madurez afectiva, sin una experiencia suficiente de Dios, que santifica el amor humano en el matrimonio y lo pone a salvo de nuestras veleidades. Por eso, tanto fracaso matrimonial en nuestros días, tanto sufrimiento en este aspecto de la vida tan hondo para la persona. Hay mucho gozo en el seno de la familia, pero también hay mucho sufrimiento, sobre todo en aquellos que no se sienten amados como esperaban.
Lo que el hombre no es capaz de conseguir por sus solas fuerzas, y ni siquiera con la ayuda de los demás, puede alcanzarlo con la gracia de Dios, que quiere hacer feliz al hombre, salvándole de su debilidad y de su pecado. Es posible la esperanza, también en este campo de la familia.
La Iglesia tiene la preciosa tarea de presentar con hechos, con el testimonio de tantos hijos suyos, que la felicidad es posible, que la solidez de la familia nos interesa a todos, que no es una utopía ese plan de Dios sobre la familia, sino que es una realidad al alcance de todos. Y, al mismo tiempo, a la Iglesia se le encomienda ser hospital de campañapara todos los heridos en esta guerra. Ser lugar de acogida para todos sin discriminación, ser hogar donde todos puedan encontrar el bálsamo de sus heridas, porque todos pueden ser curados y fortalecidos por el amor de Dios.

+ César Franco, obispo de Segovia
Nazaret, hogar abierto
Las fiestas de Navidad son fiestas profundamente familiares. Proporcionan momentos de unión, afecto entrañable, memoria agradecida de quienes nos dejaron. Y también de perdón. ¡Cuántas heridas y resentimientos se sanan sentados a la mesa y compartiendo el pan! Muchos retornan estos días a la casa paterna, después de tiempos de ausencia, y provocan alegrías inolvidables. Aparece de nuevo el valor de la familia, como escuela de amor y humanidad.
No es casualidad que todo suceda en las fiestas en que el Hijo de Dios aparece en familia. Dios se hace visible en la humanidad de Cristo. El rostro de Dios tiene el rostro de Jesús, y los hombres pueden contemplarlo directamente: ver cómo crece, cómo se relaciona con sus padres, cómo aprende un oficio junto a José, cómo trata a sus padres, poniendo a Dios siempre en el primer lugar.
El hogar de Nazaret, además, era un hogar abierto, como abierto es el corazón del Padre. No es imaginable que estuviera cerrado a las necesidades de los demás, que fuera indiferente a los que vivían pobremente. Si Jesús, en su ministerio público, tenía una bolsa para los pobres y ordenaba hacer limosnas, es obvio que lo aprendiera desde niño viendo la caridad de María y José, seguramente discreta y generosa. Creo que los cristianos olvidamos con frecuencia la belleza que tiene vivir en una familia donde Dios habita con absoluta novedad. Si viviéramos más conscientes de la gracia que poseemos, el testimonio que daríamos al mundo sería de una fuerza arrolladora. Ofreceríamos familias sostenidas e iluminadas por la gracia de Dios, que, sin artificio alguno, reflejarían la luz que ha brillado en la Navidad.

+ José Manuel Lorca Planes, obispo de Cartagena
Núcleo donde transmitir la fe
Debemos dar gracias a Dios por el enorme regalo de la familia. La familia se convierte en generadora de la espiritualidad de la caridad que nos impulsa al amor verdadero, al respeto de la dignidad de todo ser humano, a la aceptación de uno mismo, a la entrega generosa por causa de Cristo y al servicio desinteresado buscando el bien común para todos. Al mismo tiempo, es necesario pedir a las instituciones públicas que presten la ayuda y protección necesarias para la estabilidad y seguridad de las familias, porque la familia no es un tema marginal, no es una cosa secundaria.

Es en el núcleo familiar donde debe transmitirse la fe a través de la participación en la Eucaristía dominical, la formación de los hijos en la fe o mediante los diferentes signos diarios que realiza un cristiano. Dentro de la familia, se recibe, se educa y se cuida la vida del hombre de un modo excelente; cada persona es valorada por sí misma, prescindiendo de la utilidad que pueda reportar.

EL MATRIMONIO, "MOTOR" DE LA FAMILIA.

La entrevista a monseñor Vincenzo Paglia en las páginas de “Ad Gentes”,
 la revista de la Obra misionera episcopal de Méjico
 “La familia no está solamente para amarse a sí misma, sino que sobretodo está para dar testimonio del amor al mundo que se encuentra fuera de la familia. La familia cristiana, citando una frase de Pablo VI dedicada a la Iglesia, ‘o es misionera o no lo es”. Estas eran las palabras de monseñor Vincenzo Paglia, presidente del Pontificio Consejo para la Familia, en una entrevista concedida a la revista “Ad Gentes”, de la Pontificia Opera misionaria episcopal de Méjico.
 “Yo creo que la Iglesia católica posee un tesoro, este tesoro es la revelación de Dios, el tesoro de la belleza, de lo extraordinario de la familia – padre, madre, hijos y generaciones precedentes. Tanto es así, -prosigue monseñor Paglia – que este tesoro ha llegado a ser un sacramento: el sacramento del matrimonio, sobre el que se funda la familia”. En este sentido la familia debe “redescubrir que el matrimonio no se trata solamente de la celebración con la que se comienza, no es una bonita ceremonia de la que se conservan las fotos y que de vez en cuando, con un poco de nostalgia, se echa un vistazo al álbum de fotos de la boda. El sacramento del matrimonio, si se me permite emplear una imagen automovilística, diría que es como el motor de la familia. Y el motor debe funcionar todos los días, sin el motor el coche no funciona. Así es, la fuerza del matrimonio debe de ser la fuente de inspiración, la fuente de energía a la cual se acude cada día para que los cónyuges y los hijos de estos, y también los diferentes vínculos que la familia crea en su vida cotidiana, estén realmente inspirados del amor de Dios y la familia redescubra una vocación amplia, misionera”.
“Iglesia Católica y familia – concluye el presidente del dicasterio – están doblemente unidos, es por ello que se entiende que la transmisión de la fe conduzca a una alianza estratégica e indispensable entre la comunidad y la familia: podríamos decir que no se da la una sin la otra, y la fe – que también es un don de Dios - nos es transmitida a través de la responsabilidad de la familia en la que se nace”.

sábado, 26 de diciembre de 2015

FIESTA DE LAS FAMILIAS EN EL AÑO DE LA MISERICORDIA.

Tendrá lugar el domingo día 27, en la Plaza de las Pasiegas y Catedral, y podrá ganarse el Jubileo y obtener Indulgencia Plenaria. Asimismo, al término de la Eucaristía, el Arzobispo bendecirá a las familias que lo deseen.
El domingo día 27 celebramos en la Iglesia la Jornada de la Sagrada Familia, la Familia de Nazaret, con el lema "La familia, hogar de la misericordia".
La Archidiócesis de Granada también celebrará esta Jornada, y especialmente con la Pastoral Diocesana de Familia, que, junto con el Arzobispado, ha organizado una celebración festiva, que tendrá como epicentro la Plaza de las Pasiegas y la Santa y Apostólica Iglesia Catedral, y a la que están convocadas todas las familias y personas que deseen participar.


Se trata de la primera gran convocatoria diocesana, en comunión toda la Archidiócesis, del Año de la Misericordia, que inauguramos el pasado día 13 en todas las Diócesis del mundo, con el lema "Misericordiosos como el Padre". Además, en esta jornada festiva de las familias podrá ganarse el Jubileo y obtener Indulgencia Plenaria, cumpliendo con las disposiciones establecidas por la Iglesia para ello de confesar con arrepentimiento los pecados, confesar, comulgar, rezar por las intenciones del Santo Padre y atravesar la Puerta Santa de la Catedral, que es templo jubilar.

CELEBRACIÓN
La jornada festiva por las familias dará comienzo a las 11:45 horas en la Plaza de las Pasiegas, en una acogida animada por la Comunidad Católica Shalom y la Comunidad Fe y Vida de Granada. Posteriormente, se celebrará la Eucaristía en la Catedral a las 12:30 horas, presidida por el Arzobispo Mons. Javier Martínez. En esta celebración eucarística, en la que participarán especialmente los Movimientos Familiaristas de la Archidiócesis, los matrimonios renovarán sus promesas matrimoniales, especialmente aquellos que durante este año hayan cumplido sus bodas de oro y plata como esposos.

Al término de la Santa Misa, los fieles podrán adorar la Sagrada Imagen del Niño Jesús y se cantarán villancicos delante del Nacimiento, con la participación de miembros del Camino Neocatecumenal de Granada. Asimismo, una vez concluida la Eucaristía, y mientras se entonan estos villancicos de celebración por el nacimiento del Niño Dios, el Arzobispo bendecirá a las familias que deseen acercarse para ello. En este sentido, Mons. Javier Martínez expresa su deseo de conocer las situaciones concretas, de alegrías y dificultades, por las que dichas familias viven.

MENSAJE DE NAVIDAD DE D. JAVIER, ARZOBISPO DE GRANADA.

JORNADA DE LA FAMILIA 2015. GRANADA.


FRASE DEL PAPA FRANCISCO SOBRE LA FAMILIA

“En su camino familiar, ustedes comparten tantos momentos inolvidables. Sin embargo, si falta el amor, falta la alegría, y el amor auténtico nos lo da Jesús”.
(Papa Francisco)

VI CICLO DE MUSICA LITURGICA. CONCIERTO DE NAVIDAD.

Miércoles, 6 de enero

VI Ciclo Música y Tiempo Litúrgico

Concierto de Navidad-
Solemnidad de la Epifanía del Señor



A cargo del Quinteto de viento: Granada Brass Quintet

Lugar: S. I. Catedral de Granada


Hora: 19’30 h.

viernes, 25 de diciembre de 2015

LA VIRGEN ESTA PALIDA Y MIRA AL NIÑO.

La Virgen está pálida y mira al Niño. Lo que habría que pintar de su rostro es esa expresión maravillada y ansiosa que no ha aparecido más que una sola vez en un rostro humano.
Porque Cristo es su Hijo, carne de su carne y fruto de sus entrañas.
Ella lo ha llevado nueve meses en sí misma y le dará a beber de su seno, y su leche se transformará en la sangre de Dios. Y, en ciertos momentos, la tentación es tan fuerte, que se le olvida que es Dios. Lo estrecha entre sus brazos y le dice: ¡mi pequeño!
Pero en otros momentos, Ella se queda asombrada y piensa: Dios está aquí, y se siente sobrecogida por un temor religioso ante este Dios mudo, ante este niño que infunde respeto.
Porque toda madre, en ciertos momentos, se siente pasmada ante ese fragmento rebelde de su carne que es su hijo, y se siente exiliada ante esa nueva vida que fue hecha a partir de su vida, pero que sin embargo es habitada por pensamientos extraños a ella.
Pero ningún hijo fue ejecutado más cruelmente ni más rápidamente arrancado a su madre, porque Él es Dios y sobrepasa por todos lados lo que Ella puede imaginar. Y es una prueba difícil para una madre el sentir vergüenza de sí misma y de su condición humana ante su hijo.
Pero pienso que hay también otros momentos, rápidos y sutiles, en los que Ella siente, al mismo tiempo, que Cristo es su hijo, su propio pequeño, y que es también Dios. Ella lo mira y piensa: «Este Dios es mi hijo. Esta carne divina es mi carne. Está hecho de mí; tiene mis ojos, y esta forma de su boca es la forma de la mía. Se parece a mí. Es Dios y se parece a mí».
Ninguna mujer ha tenido, de esa manera, a su Dios, para ella sola. Un Dios pequeñito, al que se le puede tomar en brazos y cubrir de besos, un Dios tibio, que sonríe y respira, un Dios al que se puede tocar y que está vivo.
En esos momentos pintaría yo a María, si fuera pintor, y trataría de esbozar la actitud de tierna audacia y de timidez con la cual Ella acerca su dedo para tocar la pequeña piel dulce de este Niño-Dios de quien Ella percibe el peso tibio sobre sus rodillas y que le sonríe.

Jean Paul Sartre “Barioná, el hijo del trueno” 1940.

jueves, 24 de diciembre de 2015

FELIZ NAVIDAD



Sagrada Familia. Diego de Siloe. Catedral de Granada.

Navidad es el don que Dios nos hace de sí mismo

¡¡Dios nos ama!!
Seamos Navidad para los demás
Con nuestros mejores deseos
para cada uno de vosotros
y vuestras familias.

SECRETARIADO DE PASTORAL FAMILIAR
DIÓCESIS DE GRANADA.


FELIZ NAVIDAD

FRASE DEL PAPA FRANCISCO SOBRE LA FAMILIA

“Hay tres palabras mágicas: Permiso para no ser invasivo en la vida del cónyuge. Gracias, agradecer lo que el otro hizo por mí, la belleza del decir gracias. Y la otra, perdón, que a veces es más difícil, pero es necesario decirla”.
(PAPA FRANCISCO)
  

VIDEO SOBRE LA MEDITACIÓN: HAN DESALOJADO A JESUS.

HAN DESALOJADO A JESUS.

HAN DESALOJADO A JESUS

Se acerca Navidad y las calles de Zúrich se cubren de luces.

Una fila interminable de comercios, una riqueza fina, pero exorbitante. Estamos en el país, quizás, más rico del mundo.

A la izquierda de nuestro coche una serie de escaparates que llaman la atención. Al otro lado del cristal nieva suavemente: ilusión óptica.

Después, niños y más niños montados en trineos tirados por renos y animalitos de Walt Disney. Y más trineos y Papá Noel y cervatillos, cerditos, liebres, ranas, títeres y enanos rojos. Todo se mueve con garbo. ¡Ah! Ahí están los angelitos… ¡Qué desilusión! Son pequeñas hadas inventadas recientemente como adornos del paisaje blanco.

Un niño con sus padres se empina sobre la punta de los pies y observa absorto.

Pero en mi corazón brota la incredulidad y, después, casi la rebelión. ¡Este mundo rico se ha adueñado de la Navidad y de todo su entorno, y ha desalojado a Jesús! De la Navidad ama la poesía, el ambiente, la amistad que suscita, los regalos que sugiere, las luces, las estrellas, los cantos… Piensa en la navidad para sacar la mejor ganancia del año. Pero no piensa en Jesús.

“Vino a los suyos y no le recibieron…”

“No había sitio para Él en la posada…”, ni siquiera en Navidad.

Esta noche no he podido dormir. Este pensamiento me ha tenido en vela. Si volviese a nacer haría muchas cosas. Fundaría una Obra que sirviese a las Navidades de los hombres en la tierra. Imprimiría las postales más hermosas del mundo. Crearía estatuas y figurillas con el arte más preciado. Grabaría poesías, canciones antiguas y actuales, ilustraría libros para niños y adultos sobre este “misterio de amor”, escribiría guiones para representaciones o películas.

No se lo que haría…

Hoy estoy agradecida a la Iglesia por haber salvado las imágenes.

Cuando hace años estuve en un país dominado por el ateísmo, un sacerdote esculpía estatuas de ángeles para recordarle el cielo a la gente.

Hoy lo comprendo mejor. Es una exigencia que se siente ante el ateísmo práctico que invade el mundo por todas partes. Realmente este quedarse con la Navidad y excluir a Recién Nacido es algo que apena.

Que por lo menos en nuestras casas se grite Quién ha nacido, haciéndole una fiesta como nunca.

Chiara Lubich.
Navidad de 1980


"NAVIDAD: EL SUEÑO DE AQUEL NIÑO".
ED. CIUDAD NUEVA. MADRID 1987

miércoles, 23 de diciembre de 2015

LEER Y RELEER EL SÍNODO.


Disponibles las traducciones oficiales del documento final del Sínodo 2015

Ya se pueden consultar las traducciones oficiales del Informe Final del Sínodo de los Obispos 2015 llamado "La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo", enviado por la asamblea sinodal al Papa.

"A la espera del texto que el Papa Francisco querrá ofrecer a toda la iglesia – comentó Mons. Paglia - vale la pena leer y trabajar el documento que los padres han aprobado en toda su totalidad. Dicho documento proporciona principalmente una perspectiva para poder así considerar la riqueza y el trabajo de la experiencia de la familia en el mundo".

El documento, extremadamente rico y estructurado, se divide en tres partes principales:

I. La Iglesia a la escucha de la familia
II. La familia en el plan de Dios
III. La misión de la familia


Ya están disponibles en el sitio web del Vaticano las traducciones oficiales en FrancésInglés, Italiano, PortuguésEspañol y Alemán

EL PAPA AMA A LAS FAMILIAS.

Este es el enlace para ir a una simpática página donde los más pequeños nos dicen cuanto ama el Papa y la Iglesia a las familias, de una forma muy simpática y con gran claridad y espontaneidad.

El Papa ama a las familias



NUESTRO ARZOBISPO CELEBRARÁ LA FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA CON LAS FAMILIAS DE GRANADA.


Programa informativo del Secretariado de Medios de Comunicación Social del Arzobispado de Granada, emitido en COPE Granada el domingo 20 de diciembre de 2015, IV Domingo de Adviento.
En este nuevo programa de "Iglesia Noticia" les contamos cómo se celebró en nuestra Archidiócesis la inauguración del Año Jubilar de la Misericordia, que nuestro Arzobispo presidió el pasado domingo 13 de diciembre.
Mons. Javier Martínez peregrinó, acompañado por los sacerdotes diocesanos y el pueblo cristiano, de la Basílica de San Juan de Dios a la S.I. Catedral, donde abrió la puerta santa y proclamó unas palabras anunciando el nuevo tiempo de gracia y misericordia a todos los fieles allí presentes.
Asimismo, les hablamos de cómo se desarrolló la Santa Misa en la Catedral y de las obras de misericordia e iniciativas diocesanas que el Arzobispo anunció para los realizar en los próximos meses en nuestra Diócesis: dar de comer al hambriento, a través del Economato Solidario por ejemplo, el "Proyecto Raquel", de acompañamiento a mujeres que han abortado, y la construcción de un pozo de agua en algún país de África.
Les informamos también de la gran fiesta de la Sagrada Familia que celebraremos en nuestra Catedral y en la plaza de las Pasiegas el próximo domingo, 27 de diciembre, con todas las familias granadinas y nuestro Arzobispo.
Aprovechamos la ocasión para comunicaros que volvemos a emitir en Cope Granada tras las fiestas navideñas, pero podéis seguir informados en nuestra web diocesana archidiocesisgranada.es y en este canal de Facebook, así como en el de Twitter (@Archigranada).


martes, 22 de diciembre de 2015

LA DIFERENCIA DEL DIOS DIFERENTE.

Publicado en: Semanario Alfa y Omega 415 (09/09/2004)


El Padre del hijo pródigo se revela como Dios verdadero precisamente en la infinitud del amor (de la diferencia), que pone de manifiesto la infinitud del inabarcable Misterio. El punto culminante de esa revelación es la Encarnación, es la Cruz gloriosa, es la Pascua. Aquí, Dios mismo (el Dios que es comunión, Padre, Hijo y Espíritu Santo), se entrega y se da para la vida del hombre. En este acontecimiento, Dios se pone a sí mismo frente al hombre como amor incondicional e infinito, como puro don, hasta el punto de hacerse uno con su criatura el hombre. Y es precisamente en ese don de Sí como Dios se revela como el Dios siempre más grande.
Ese Dios, que no es en absoluto un ídolo fabricado por los hombres para justificar sus pasiones o su poder, y que se nos ofrece a ti y a mí en la comunión de la Iglesia, es nuestra única esperanza. Porque, como escribió san Bernardo, «nuestro único mérito, Señor, es tu misericordia». Puesto que somos imagen y semejanza suya, esa misericordia es también la única esperanza de un mundo humano, la única revolución posible.
† Javier Martínez
Arzobispo de Granada
Para ir al original pinchar AQUÍ.

FRASE DEL PAPA FRANCISCO SOBRE LA FAMILIA

“Aquello que pesa más de todas las cosas es la falta de amor. Pesa no recibir una sonrisa, no ser recibidos. Pesan ciertos silencios. A veces, también en familia, entre marido y mujer, entre padres e hijos, entre hermanos. Sin amor, el esfuerzo se hace más pesado, intolerable”.
(PAPA FRANCISCO)
  

JORNADA DE LA FAMILIA 2015 GRANADA.

Queridos amigos:
Como ya todo sabéis, el domingo 27 de diciembre celebramos la Solemnidad de la Sagrada Familia, que este año con el lema de “La familia,  hogar de la misericordia”, es una invitación a reconocer que todos tenemos necesidad de acogernos a la Misericordia divina, y para esto es necesario que se haga el milagro de creer en la familia, de esperar y amar a la familia profundamente. Hoy se habla de crisis de identidad, de crisis de cultura, de crisis en la familia… nosotros sabemos cuál es nuestra identidad, nuestro sentido y el de nuestras familias: nuestra identidad es Cristo, Cristo es la identidad de la familia, Dios es el centro de la familia.

Jubileo de las Familias. Para las familias, este domingo 27, serán también una oportunidad para dar respuesta al ofrecimiento de la Iglesia de hacer este camino extraordinario hacia la salvación durante el Jubileo de Año Santo de la Misericordia, para poder sentir en nosotros la mirada misericordiosa de Dios Padre, y poder obtener las indulgencias extraordinarios de este Año Santo.
Eucaristía y Encuentro festivo de la familia. El domingo 27 es también una invitación a toda Granada a acudir en familia a la Santa Iglesia Catedral, a esta nueva convocatoria que se inauguro el año pasado, de Encuentro Festivo de Familias y que culminará con la Eucaristía de la familia.
·         Comenzará a las 11:45 con una acogida festiva de las familias.
·         A las doce y media la Eucaristía de la Familia, con la renovación de las promesas matrimoniales, con especial atención a aquellos matrimonios que durante 2015 hayan celebrado su 25 o 50 aniversario de matrimonio.
·         Adoración al Niño Dios y canto de villancicos delante del Nacimiento, mientras que aquellas familias que lo deseen podrán saludar de manera personal a nuestro Arzobispo.
Si aspiramos a que nuestras familias sean “hogar de misericordia” ¡cuántas cosas tenemos que cambiar en ellas! ¡Cuántas oportunidades para vivir las obras de misericordia en nuestras mismas casas!: no condenando, dejando hablar, ayudando sin preguntar, poniéndonos en lugar del otro, entendiéndolos… en una palabra: “amando”.
 
Solo así Jesús encontrará nuestras familias preparadas, las “puertas de nuestras casas” de par en par, sólo así Jesús podrá venir a nuestras familias, y lo que es más importante: Podrá quedarse en medio nuestro.
Si hacemos así, podremos celebrar con gozo la fiesta de la NAVIDAD. 

Desde el Secretariado de Pastoral Familiar, queremos desearos una
FELIZ NAVIDAD

lunes, 21 de diciembre de 2015

VIDA DE FAMILIA: SERVIR.

Ponerse al servicio de todos

El dibujo es de Fano
Si todos los hombres, o al menos un exiguo grupo de hombres, fuera verdaderos servidores de Dios en el prójimo, pronto el mundo sería de Cristo.
Lo importante es tener una única ideal del prójimo. Es el hermano que nos pasa al lado en el momento presente de nuestra vida. Estar dispuestos siempre a servirlo porque en él se sirve a Dios mismo.
Tener un único Padre: Dios.
Tener un sólo hermano: Jesús.
El ojo simple entrevé en cada hombre un "Cristo en potencia".
Ponerse al servicio de todos estos "otros Cristos", para que Cristo venga y crezca en ellos.
Fuente: Chiara Lubich

domingo, 20 de diciembre de 2015

RECONCILIARSE CON LA VIDA.

PROYECTO RAQUEL.
Reconciliarse con la vida.

El feminismo radical ha hecho creer a muchos que la promoción de la mujer pasa por la liberación de ésta, de su excesiva vinculación a su maternidad. Desde este presupuesto, no es de extrañar que el derecho a la vida del “nasciturus” y la reivindicación por la realización de la mujer, se hayan presentado en conflicto: “¡Este embarazo me trunca la vida!”.

La realidad es bien distinta: la madre no necesita menos a su hijo, de lo que el hijo necesita a su madre. El drama del aborto alcanza su culmen cuando la madre -que de ordinario, suele tener una sensibilidad muy superior a la del padre- llega a percatarse de que su felicidad “murió” junto con su hijo.

El “Proyecto Raquel” es una apuesta por la posibilidad de sanación de nuestras heridas… Para llegar a perdonarnos a nosotros mismos por los errores cometidos, es necesario primero pedir perdón a Dios, autor de la vida; y, ¡también! pedir perdón a ese hijo a quien agredimos injustamente, y que desde el seno de Dios, intercede por la conversión y sanación de sus padres. Es una cuestión crucial. Se trata de reconciliarse con la “vida”, desde la experiencia que supone afrontar lo que pasó, pero desde la oportunidad de experimentar la misericordia infinita de Dios, y poder ser artífices de un nuevo modo de mirar la vida. El siervo de Dios, Juan Pablo II, lo expresó maravillosamente en su encíclica Evangelium Vitae (nº 99):

Una reflexión especial quisiera tener para vosotras, mujeres que habéis recurrido al aborto. La Iglesia sabe cuántos condicionamientos pueden haber influido en vuestra decisión, y no duda de que en muchos casos se ha tratado de una decisión dolorosa e incluso dramática. Probablemente la herida aún no ha cicatrizado en vuestro interior. Es verdad que lo sucedido fue y sigue siendo profundamente injusto. Sin embargo, no os dejéis vencer por el desánimo y no abandonéis la esperanza. Antes bien, comprended lo ocurrido e interpretadlo en su verdad. Si aún no lo habéis hecho, abríos con humildad y confianza al arrepentimiento: el Padre de toda misericordia os espera para ofreceros su perdón y su paz en el sacramento de la Reconciliación. Os daréis cuenta de que nada está perdido y podréis pedir perdón también a vuestro hijo que ahora vive en el Señor. Ayudadas por el consejo y la cercanía de personas amigas y competentes, podréis estar con vuestro doloroso testimonio entre los defensores más elocuentes del derecho de todos a la vida”.

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